Sofía.
Durante toda la comida medito todos los actos de William y a pesar de su reputación y de mi temor decido darle una oportunidad en verdad espero no arrepentirme, al salir del restaurante lo tomo de la mano para llamar su atención, me mira un poco sonrojado, me gusta ver ese rosado en sus mejillas.
-William acepto lo que has dicho.
William me mira con una enorme sonrisa para después abrazarme tomándome por sorpresa y llenándome de vergüenza ya que todos los transeúntes se nos quedan m