Sofía.
Han pasado algunos días desde que recibí las cartas durante la fiesta de té y desde entonces la señorita Ana a permanecido aquí en el palacio a pesar de la insistencia de Rosa de que no necesita de su presencia al parecer Ana se niega a perder un empleo tan bueno y no la culpo en esta sociedad las mujeres son solo usadas como adornos para los hombres y como medios de trueques, estoy en mi oficina anotando algunas cosas en mi cuaderno mientras pienso en como responder a las cartas que