Cap. 38.3
Darién corta el beso con suma delicadeza, contempla con sonrisa tierna lo aturdida que estaba Renata por el beso. ─ Será nuestro secreto ─ le susurra rozando sus labios con los de ella sintiendo su aliento, Renata asiente en un ligero gemido, su cabeza giraba como un torbellino, al igual que dentro de su cuerpo bullía mil sensaciones inexplicables. ─ Deberías descansar, mañana será otro día ─ No me quiero ir ─ Habla con tu hermana ─ Hablo con ella por la mañana ─ las respuestas de Renata e