Cap. 36.3
Inesperadamente y en un parpadeo, Darién saca su arma apuntando hacia Youlin, ésta empalidece de una manera casi sobrenatural, Renata da un respingo por la reacción de Darién, el Nefilim, sujetando el brazo de la arqueóloga la tira al suelo, un disparo resonó como un trueno en la llanura, una sombra debajo de un árbol cae al suelo. ─ ¡Mierda! ─ masculló Darién con los dientes apretados. ─ Que… ¿Qué fue eso? ─ pregunta Renata asustada. ─ Un observador, ¿Puedes correr? ─ ¿Qué?, ─ pregunta Yo