Cap. 29.3
Durante la espera, Harley pensó que, si devorando la carne humana Caroline podía curarse más rápido, quizás la sangre podría surtir casi el mismo efecto, Harley sin dudar ni un segundo más le ofrece su brazo a Caroline, ésta lo observa y con el ceño fruncido lo aparta, ella no quería su sangre, Harley vuelve a ofrecérselo, pero Caroline niega aun gorgoteando sangre negra de su boca, José observando la intención de Harley, éste comprende la situación. ─ ¡Que tome la mía! ─ propone José, Har