Cap. 16.3
Poco a poco Ivana va recobrando la conciencia gimiendo de dolor, con su mirada algo borrosa, no pudo distinguir a su captor, una ceja rota marca el lugar donde fue golpeada; en el borde de la inconsciencia, Ivana logra percatarse de una sombra que vuela por los aires golpeando una pared distante con ruido sordo, luego todo se puso negro otra vez. ─ *Ivana… ¡Ivana!* ─ repetían su nombre en la distancia como un eco lejano. ─ ¿Estás bien?, Ivana, mírame, abre los ojos ─ instaba la voz chasque