Cap. 31.2
Darién coloca una mano sobre el hombro de Renata apartándola gentilmente mientras decía. ─ ¿Por qué no me lo dijiste? ─. Elenya aparta la mirada, se había dado cuenta que Darién había escuchado la conversación, aunque fue algo privado, no tuvo el valor de reclamarle, total, era su señor ahora y su vida le pertenecía, Darién mantuvo su rostro sereno, sin una muestra de emoción, se sentó en el borde de la cama, Elenya aun mantenía sus ojos fijados en sus sábanas.
─ No creía que fuera