Cap. 20.2
Una noche, ella suplicó desde lo más recóndito de su mente que no lo hiciera, pero aun así lo hizo, su cuerpo acepto la invitación, tuvo sexo con ambas al mismo tiempo, su cuerpo se dejó llevar mientras Rosa gritaba con todas sus fuerzas por dentro, insultando de miles de maneras, pero jamás le juraría lealtad para liberarse, primero muerta, no podía soportar que semejante ser tan asqueroso le hiciera eso, obligarlas a tener sexo con él y su hermana, los tres en una misma cama, pudo ver en