Cap. 18.2
Una chispa brilló en los ojos del Nefilim, suena la campana, ambos contendientes dan vueltas por la arena, midiéndose, la montaña, así lo llamó Rosa, arremete contra Darién velozmente, Darién esquiva haciéndose a un lado, la montaña gruñe enfurecido, vuelve arremeter con más ferocidad, golpes tras golpe, Darién esquivó, detuvo, el Nefilim arremetió, cada golpe era como si nada, la montaña ni se inmutaba ante sus golpes, Darién ataca, la montaña ataja un golpe, pero ésta vez Darién no fue t