Estar cerca de Nancy, besarla, abrazarla y brindarle caricias cuando el deseo lo nublaba, estaba resultando una labor titánica para Mason.
Después de la salida al bar karaoke la vergüenza los había gobernado, por lo que no se atrevieron a tocar el tema, pero de manera indirecta, cada vez que se besaban y se perdían en su pasión desaforada y sus deseos contenidos, pensaban en qué pasaría si permitieran dejarse ir por todo lo que sus cuerpos y mentes anhelaban. No sabían cómo reaccionaría el otro