Capítulo 116: Posesión.
Adrián Di'Marco.
La tenía donde siempre debió estar.
Sentada sobre mis piernas, su espalda pegada a mi pecho, su respiración aún entrecortada por los espasmos que todavía recorrían su cuerpo. La luz tenue de la habitación se colaba por las rendijas de las persianas, creando sombras que bailaban sobre su piel desnuda, y frente a nosotros, el espejo nos devolvía la imagen de dos amantes que habían esperado demasiado tiempo para este momento.
Su cabeza descansaba contra mi hombro, sus ojos cerrado