***Abel***
—Quiero bañarme —dice en mi oído, tan sensual, que hace que mi piel se erice y mi erección crezca—; con agua caliente —añade riéndose.
Me levanto de la silla, sujetando sus glúteos, ella aprieta mi cintura con sus muslos, aferrándose a mi cuerpo.
La subo cargada y desnuda hasta el baño. Entro a la regadera, abriendo del lado del agua tibia.
Devora mis labios, mientras sentimos que el agua nos recorre la piel. Depósito su espalda en la pared y me deleito al escuchar sus jadeos cuando