***ABEL***
Salí de cirugía y tuve que sentarme por una punzada en el pecho. Sentí un mal presentimiento.
Le marqué a Carolina y no contestó. Insistí y nada. Intenté no preocuparme, quizás estaba tan entretenida ordenando las cosas y no escuchó el celular; esa era una mala costumbre de ella. Le dejé un mensaje de texto; cuando lo viera me marcaría, eso pensé.
Entré nuevamente a quirófano a atender un parto. Todo salió bien; el bebé y la mamá estaban bien. La doctora Lily Ferri, la nueva gineco