***CAROLINA***
Mojada con la toalla en las manos y la ropa que me dejó antes de salir. Yo me quedé pensando en lo que dijo. Lo deseaba, pero tenía razón, no estaba razonando solo me dejaba llevar por la pasión y la pasión no deja discernir.
Salí del baño y él estaba recostado de frente a la puerta, esperándome.
Lo miré con vergüenza.
—Ven aquí, mi reina —me abrazó—. Te amo tanto, Carolina.
—Lo lamento... Yo también te amo.
Bajé la cabeza avergonzada, pero él me la levantó con sus manos y d