Novalee miraba a Grayson y la expresión de furia que le estaba helando la sangre en ese momento.
-Sinceramente – Dijo molesto pero sin alzar la voz para que el jeque no escuchara – Yo creo que ese hombre no ha sido capaz de estar con una mujer como tú, ni lo será jamás. ¡De eso me aseguraré yo! –
-¡Qué malo que no te dieron ganas de ejercer tus derechos de esposo cuando andabas con la desvergonzada de la Ashley – En este momento estaban cara a cara como dos fieras, hablando en susurro para que