-Novalee ¿Verdad? –
-Sí y tú eres Ángela, si no me equivoco – Respondió Novalee –
-Exacto – Dijo Ángela con una gran sonrisa y miraba la silla de extensión al lado de Novalee – ¿Puedo sentarme aquí?
-¡Por supuesto! – Respondió Novalee con una sonrisa observando que la chica colocaba su bolso en la mesita que le correspondía y se quitaba el vestido en tonos pastel que traía sobre su traje de baño. Luego se sentó y comenzó a aplicarse el bloqueador solar –
-¿Cómo la estás pasando hasta ahora? –