Se concentró en no sentir el malestar en el estómago para, concentrarse en las palabras del árabe, quien hizo venir un sirviente con un maletín. Al abrirlo, se podían ver unas monedas que se imaginaba Novalee eran de oro puro.
Abimeleck, sacó una que estaba metida en una cajita especial tapada con un papel de seda. Estaba hecha de oro puro y le puso la cajita en las manos a Novalee.
-Todos los años mando a hacer una moneda de éstas con mi emblema familiar – Dijo Abimeleck – Son un símbolo que r