Mundo ficciónIniciar sesiónLas mejillas se me tiñeron de rosa y mi respiración se hizo entrecortada. Con un simple roce de sus labios en mi mano ya mis pezones se habían endurecido y mi sexo se había empapado. Joder, habían pasado diez años y seguía reaccionando a el de esa manera.
Jason sonrió y se apartó, pero aun con mi mano sujeta. Una mirada a sus ojos me indico que sabía lo que pensaba. Maldito.
—¿Entonces si se conoc







