Mundo de ficçãoIniciar sessãoCapítulos XXIV
Algún tiempo después, se encontraba Mercedes trabajando como era su rutina diaria, y en eso llega un proveedor para tomar su pedido como cada semana. Mercedes lo recibe muy gustosa y cordialmente.–Buenos días, señor Lorenzo. ¿Cómo está usted? Pase adelante, tome asiento.–Muy buenos días, señorita Mercedes. Es para mi todo un placer visitarlos, hoy le traigo nueva mercancía. Usted dirá cuál es su requerimiento.–Perfecto, muéstreme su catálogo de ventas.






