Capítulo XXX
Al día siguiente regresa Mercedes cómo era su costumbre a la. Quincalla para cumplir con su promesa de dejar todo en orden y entrenar a Mariana. Al llegar al lugar ya se encontraba allí Mariana en la puerta esperándola. Mercedes se alegra al verla allí, pues esta era señal de que efectivamente si estaba interesada y si cumpliría con el trabajo tal y como lo prometió.
Eso tranquilizaba mucho a Mercedes, ya que había demasiado trabajo por hacer, ya era miércoles y solo restaban 4 dí