"¿No dijiste que no debía hablar?", replicó Elliot.
"¿Es eso lo que quise decir?", preguntó Avery.
"Sí", dijo él sin rechistar.
"Creo que viniste solo para pelearte conmigo". Avery levantó la pierna y le dio una patada en el costado. "No te pegues tanto a mí".
"Estoy a punto de caerme de la cama", protestó Elliot con una voz apagada.
Avery se sentó y alargó la mano para medir el espacio que había a su lado.
Elliot la atrajo hacia sus brazos y dijo: "Te daré todo lo que quieras, Avery. ¿Qué