El incidente de aquel día fue una dolorosa lección. Avery no podía permitir que su hijo se enfrentara directamente a Elliot nunca más.
"Pero no te lastimarías sin razón. Debe ser él...", dedujo Hayden, frunciendo las cejas.
"Anoche tenía muchas ganas de verlos a ti y a Layla, así que salí corriendo sola. Pero me encontré con un lobo en el camino", explicó Avery. "Ve a decirle al tío Mike y a Layla que estoy bien. No quiero que se preocupen por mí, ¿está bien?".
Hayden asintió, no muy convenci