Avery decidió seguirles el juego.
"Es cierto. Es increíblemente rico. Solo es viejo, feo y apenas se mantiene con vida".
El público se rascaba la cabeza tratando de entender quién era ese viejo feo y poco apto.
Un camarero se acercó a Avery y le dijo: "Por favor, pase al segundo piso, señorita Tate".
Avery miró hacia arriba.
El edificio tenía un concepto abierto, y la barandilla del segundo piso se podía ver desde la sala de estar del primer piso.
El guardaespaldas de Elliot estaba de pie