"Eso espero. No me quedaré aquí después de regresar mañana al trabajo", dijo Layla.
Ivy asintió. "¿Vendrás a casa los fines de semana?".
"Por supuesto. Aún no he llegado a un consenso con papá, pero eso no significa que deba ignorar todo el amor con el que me ha colmado a lo largo de los años". Layla respiró hondo y continuó: "No te preocupes por mí, Ivy. Como has dicho, quizá mejore con el tiempo".
"Layla, ¡vamos a dar un paseo! Afuera no hace calor". Ivy miró por la ventana y se dio cuenta