Además, Elliot no quería ver cómo Eric se exhibía como un pavo real extendiendo las plumas de la cola.
No había olvidado que Eric se le había declarado a Avery hacía muchos años, y no había olvidado que su preciosa hija había dicho muchas cosas que le provocaron dolor de cabeza. Cosas como que ella quería casarse con Eric.
Sin embargo, a pesar de decirles que no quería ir, ni Avery ni Layla cambiaron su postura.
"¿Cuántas entradas te ha dado Eric?", preguntó Elliot.
"¡Aún no me ha dado ni