"¿Siempre estudias hasta tan tarde?". Lucas observó cómo ella guardaba frenéticamente sus libros y agarró uno de ellos. "Tu letra es bonita".
Ella sonrió ante el cumplido. "¿Cree que he acertado a las respuestas, señor Lucas?".
La máscara de serenidad de Lucas perdió el ánimo al pensar si él parecía alguien que estudiaba.
Le metió el libro en el bolso y cambió de tema. "No hace falta que me traigas comida mañana".
Ella se quedó inmóvil. "¿La comida de la nevera es suficiente para mañana?".