El guardaespaldas vio la daga en la mano de Bobby y vio la cuchilla en Avery. La ropa de Avery se empapó de rojo al instante, pero afortunadamente no recibió una puñalada en el corazón.
Agarró el jarrón de la mesa para lanzárselo a Bobby, pero Avery lo agarró del brazo y se lo impidió. "Llévame a urgencias para detener la sangre".
La daga seguía clavada en su carne y Avery notaba que perdía cada vez más sangre.
El guardaespaldas tiró el jarrón para levantar a Avery, antes de darse la vuelta p