En el camino de vuelta, Mike se frotó las palmas de las manos. Tras un momento de duda, le dijo a Avery: "Aún no se lo he dicho a Layla, pero ella ya debería de haber adivinado que te ha pasado algo. Quería que viniera a recogerte conmigo, pero se negó".
A Avery le temblaron los labios, pero no pudo emitir ningún sonido.
Aunque se lo ocultaran a los niños, algún día seguro que se enterarían por otra persona o lo verían en las noticias.
…
En la mansión de Elliot, la señora Cooper había prepar