Mundo ficciónIniciar sesión—Lo se… Lo sé, lo siento, pero las cosas se descontrolaron. Los tipos que contrate se dieron a la puta fuga, y no teníamos tiempo que perder… Mikeila se ofreció diciéndome que era muy buena con las computadoras y dijo que había alguien en la ciudad que conocía que la podía ayudar… Así que dos más dos y el resultado fue este —negué en silencio para no propinarle un puto golpe en la cara, que







