Mundo de ficçãoIniciar sessãoEn la noche cundo la luz de la escotilla de mi celda dejaba entra la luz de luna a pocas horas de que amaneciera y el espectáculo empezara. Por fin acabaría esta tortura de alguna manera u otra, el destino que tomara sería el final de mis días, o el comienzo de una oportunidad. Tome el celular, me senté en el suelo y marque a la única persona por la que aun mis días tenían sentido. El tono sonó y con rapidez alguien contesto sin responder.
—No tienes que hablar si no quieres… solo qui







