Capítulo treinta y siete: Me encanta.
— Antes que nada te pido perdón por esta cita tan barata, recordé lo mucho que te gustaban las hamburguesas y ya que no podemos hacer actividades tan extremas como jugar al paintball o saltar sobre trampolines debido a mi estado pensé en que esto es más práctico.
Estuvimos dando vueltas por toda la ciudad en la búsqueda de alguna fuente de entretenimiento, sin lugar a dudas era la peor anfitriona del mundo.
David por el contrario parecía de buen humor, mantenía su mirada hacia mi mientras sonr