Capítulo cincuenta y tres: Paralizada.
— Una de las cosas que más me gustaba de niño era salir de paseo con mi padre, el siempre me enseñaba como conducir.
— Me gustaría escuchar más historias de cosas que te hacían feliz, sé que lo que sucedió en casa de Gloria fue horrible pero quiero que te distraigas.
— Aún estoy asimilando lo que sucedió hace dos horas, pero venir a tu casa y sentarme en el césped me trae recuerdos de mi niñez ¿Sabes? Cuando aprendía algo nuevo cada día y mi única preocupación era jugar y estudiar, supongo que