Mundo ficciónIniciar sesiónPasaron dos semanas y Elisa había recuperado casi por completo sus fuerzas, la herida cicatrizaba bastante bien y cada mañana se levantaba con más energía, Emanuel, por el contrario, seguía con el yeso bien pegado a la pierna, aunque la herida de la bala había sanado antes que la de Elisa.
Estaban recostados frente a frente en la mañana del lunes y Emanuel tenía una peculiar pereza ese día, y se la había contagiado a







