Ana sintió gran curiosidad y una incontrolable emoción se apoderó rápidamente de ella. Montones de ideas surgiéron repentinamente en su cabeza pero la que más le hizo ilusión, fué la posibilidad de que Marc fuera a sorprenderla con una especie de serenata sólo para ella. Sin pensarlo más, se dirigió al estudio.
Cuándo estaba muy cerca, la luz se apagó y se encendió otra mucho más ténue por lo que se imaginó que se trataba de una vela entónces, comenzó a sonar música y sus ojos se aguaron intant