Mundo ficciónIniciar sesiónAquella noche, el clima era muy agradable. Un pequeño viento soplaba suavemente la tierra del patio, formando un pequeño remolino de unos 30 centímetros ante ambas contendientes. Kame seguía acercándose temerariamente y Kiri bufaba como lo hacen los gatos cuando están a punto de pelearse. Al desaparecer la cortina de tierra frente a ellas, inició la batalla. Kame estiró el cuello para morder a Kiri, pero esta le lanzó un zarpazo.







