Mundo ficciónIniciar sesiónLa gran entrada al averno era una cueva oculta entre enormes formaciones rocosas. Cientos de espeleólogos habían visitado la zona en el pasado sin saber que aquella cueva no tenía fin, sin saber que la mayoría de sus cientos de caminos no conducían a ningún lugar más que a la negrura más espesa. La mayoría de estos pasajes tenían por lo menos un cadáver, algunos de ellos, no eran más que huesos, pero otros par







