Punto de vista de Balthazar
La explosión no sonaba como nada que yo hubiera esperado.
Fue solo un muro de presión que se estrelló contra mi pecho y me robó hasta la última gota de aire de los pulmones. Las puertas de la furgoneta de catering volaron hacia adentro; el metal chirriaba mientras se doblaba como papel. Mi cuerpo salió despedido hacia adelante y el salpicadero me golpeó justo en las costillas. El dolor estalló en mi costado.
No podía escuchar nada.
Solo un zumbido agudo e interm