Aldo no había regresado al cuarto y no estaba segura de dónde se había metido, por lo que guardaba la esperanza de que cancelara la cena y pudiéramos acostarnos temprano, tomé una ducha y me puse ropa para dormir, me recosté un rato y cuando el sueño estaba invadiéndome recibí un mensaje “Nos vemos abajo en 20 minutos”, me levanté de mala gana a ponerme unos jeans y una playera sencilla, cuando estaba a punto de salir a su encuentro mis amigas llegaron a mi cuarto – ¿A dónde vas? – preguntaron