Una vez afuera él caminaba de un lugar a otro como león enjaulado sin decir nada con los puños apretados -Chris, háblame- lo tome de los brazos para que se detuviera - ¡Ya sé, es una m***da! – exclamé y una sonrisa tiró de la comisura de sus labios -Lo es ¿cierto? – los dos nos reímos nerviosos -Algo muy malo debí hacerle a Suze en otra vida para que me esté jodiendo así en esta…- afirmé en tono de broma, él negó con la cabeza -Y yo a Aldo…- sonrió - ¿Por qué no nos escapamos tú y yo? Nos olvid