No hubo mensaje de buenas noches esta vez, el silencio de Aldo me ponía inquieta, intenté escribirle al despertar, escribí y borre el mensaje tantas veces que mejor lo deje por la paz, necesitaba concentrarme en el trabajo, tome una ducha y salí de prisa para seguir con mi récord de llegar temprano, iba caminando perdida en mis pensamientos, me detuve para cruzar la calle y de pronto una flor frente a mi rostro me hizo saltar - ¡Buenos días, amor! – me susurró Aldo al oído desde atrás de mí, me