A las seis y media de la tarde, Gabriel esperaba en la entrada del Hotel Continental.
Los invitados llegaban según lo acordado, la mayoría eran buenos amigos de él e Isabella.
Gabriel no veía a Isabella por ninguna parte. Sacó su teléfono y marcó su número.
Una voz femenina fría respondió por el auricular.
"Hola, el número que ha marcado está apagado."
Gabriel frunció profundamente el ceño. Un mal presentimiento surgió desde el fondo de su corazón.
Isabella, ¿estaría tan enojada que había decidi