Capítulo 48. Verdadera abominación
Baly le dio paso a Kevin para que sus compañeros se calmaran, en forma de lobos la ira fluía más libremente.
—¡Anko atrás! —gritó Kevin con voz de Alfa al lobo de Arthur.
El lobo moteado se echó atrás con la cabeza gacha y los pelos del lomo erizados.
El lobo color plata de Bradley se puso en pie con el cuello lleno de sangre, estaba furioso, con las fauces abiertas y con ganas de pelear.
—Regresen a su forma humana.
Arthur lo hizo, Bradley no.
—Fue mi culpa mi Alfa —expresó