Capítulo 47. Increible
—Yo no me parezco en nada a ti —espetó Kevin con dientes apretados.
August chasqueó la lengua, negando con la cabeza.
—¿Crees que no te he vigilado?, ¿por qué crees que te dejé en paz? Me habría gustado que Gerald fuera como tú, estás dispuesto a hacer lo necesario para salir adelante, te riges por lo que es mejor para ti, no por convencionalismos, ética o normas.
—Si soy un monstruo es porque tú me creaste así.
—Y tú decidiste seguir siéndolo. Yo te abrí la puerta, pero tú luchas