Capítulo 31. Desprecio
Briana sintió un latigazo en su corazón y dio un paso atrás, Kevin la agarró de la cintura y la besó con pasión.
—No te sientas mal, me gustas, estoy loco por ti… —murmuró contra sus labios.
—No…, no necesitas consolarme, déjame —exclamó Briana retirando su boca de la de él.
—Déjame explicarte, prometí hace muchos años que si tengo mate la rechazaré —Briana no entendía el razonamiento absurdo de Kevin, él quería abrazarla y ella echó a caminar.
El rechazo de Kevin lo sintió doler