Capítulo 17. Humanos y licántropos
Kevin la besó de verdad, sus labios se movieron a la par y de nuevo estaban bailando, pero ahora lo hacían con sus lenguas, la pierna de él presionó su centro y él aspiró fuerte por la nariz, yendo a su cuello, dejando besos calientes hasta apretar con sus labios abiertos el punto entre clavícula y cuello, ambos jadearon.
Kevin regresó desesperado a sus labios, Briana lo esperaba y le respondió con el mismo ímpetu y necesidad que Kevin.
Briana podía sentir el aroma de su colonia, recordó