Capítulo 16. Aroma y baile
Gerald Volkova, veía a Briana con las manos sujetas en la espalda, ella se irguió y no sonrió ante el halago del hombre, por lo contrario, hizo gala de toda la altivez de una Alfa.
—Alfa Gerald, es un placer conocerlo, pero no aprecio el momento, ni por el cual llamo su atención, en consideración a mi padre, debimos tener una respuesta más pronta del reino, por ejemplo, cuando él la pidió.
—Creame Alfa, mi padre lamenta la muerte del Alfa Albert, son tiempos difíciles y me apena su pérd