Capítulo 11. Juramento
Kevin se sintió vacío en cuanto escuchó las frías palabras de Briana, la soltó, pero no se separó sintiéndose aún aturdido.
—¿Qué tendrás que me fascinas?
Briana seguía contra la pared y las palabras de Kevin la tomaron por sorpresa, sintió una extraña descarga explotar en su pecho y sus mejillas se coloraron.
Kevin sonrió con suficiencia e inhaló fuerte por la nariz, y ahora ella no tiene miedo, pero sí una terrible vergüenza, él es lobo y sabe exactamente lo que ella acaba de sen