Se entrelazaban entre sí, y de las ruedas de los autos surgía un humo denso.
Lucas se vio afectado y solo pudo reducir gradualmente la velocidad, manteniendo la distancia.
Simón frunció el ceño.
¿Tan aburridos son estos ricos como para correr en la autopista?
Lucas condujo por un largo rato, pero los otros autos cambiaban de carril sin ton ni son, entrecruzándose constantemente, y en el carril había un denso humo negro que se elevaba.
Lucas frunció el ceño muy furioso y pisó el acelerador, avan