De todos modos, aquí hay una gran variedad de formas de apostar que no te puedes imaginar.
Simón se paseaba de un lado a otro, pensando en canjear algunas fichas y jugar un poco para probar. En ese momento, una voz dijo: —Señor, ¿está solo?
Se volteó y vio a una chica de unos veinte años, alta, con un maquillaje muy delicado, de aspecto hermoso, vestida con un conjunto corto, que lo miraba con una coqueta sonrisa.
Simón sonrió levemente y dijo: —Sí.
—Soy Pilar, la recepcionista aquí. Si necesita