Macario, al ver la difícil situación, se dispuso a encargarse de los individuos problematicos.
Simón dijo: —Vámonos, todavía tenemos cosas que hacer.
Entonces Macario desistió de esto y siguió a Simón hacia el ascensor.
En ese momento, el hombre se rio y dijo: —¿Qué es esto? Lárguense rápido.
Mientras tanto, Simón ya había entrado al ascensor y junto con Macario llegaron a la habitación reservada.
¿Qué se puede decir? La habitación aquí, según Simón por lo que había visto hasta ahora, era un luj